ARCOmadrid, una feria que decide ir adelante

Asociación Empresarial de Diseño y Producción de Stands y Eventos

ARCOmadrid, una feria que decide ir adelante

Una edición complicada, pero tras cancelar la cita de febrero por la pandemia la feria de arte más internacional de nuestro país abrirá sus puertas la próxima semana.

Audentes fortuna Iuvat dejó escrito Virgilio en La Eneida . La fortuna favorece a los valientes. Bajo esta máxima, ARCOmadrid ha decidido ir adelante en esta complicada edición, toda vez que tuvo que cancelar el encuentro del pasado febrero por la pandemia, rompiendo el momentum de primeros de año como el gran encuentro de las galerías españolas. Otras ferias de referencia en el panorama internacional cancelaron sus ediciones del 2021, como la londinense Masterpiece o TEFAF en Maastricht, y muchos lo vieron una decisión prudente. Pero ARCO se ha alineado con Frieze Nueva York y Art Basel Hong Kong, que en mayo ya reabrieron pese a las restricciones en la movilidad internacional. Y en el mismo grupo se aventurarán Art Basel en Basilea, que prepara concienzudamente su edición para septiembre, y la FIAC de París, que la está organizando para octubre. ARCO ha trabajado duro para celebrar la próxima semana el reencuentro cultural y anteponer a los temores un objetivo claro y contundente que buena falta le hace a nuestro país: ¡reactivar el mercado del arte!

Lo que se verá

Protagonismo latinoamericano

En las circunstancias actuales, conseguir reunir un buen elenco de 128 galerías de 27 países es una tarea titánica. Más cuando el 54% de estas galerías están dispuestas a venir del extranjero para potenciar la ciudad madrileña y convertir la feria en el gran encuentro cultural de coleccionistas y profesionales del arte.Con la complicidad y el apoyo de las mejores galerías españolas, ARCO volverá a contar en los pabellones 7 y 9 del recinto ferial con la participación de una importante representación de galerías europeas de primer nivel. Thaddaeus Ropac, Chantal Crousel, Mor Charpentier, Lelong, Jérôme Poggi, Perrotin, Peter Kilchman, Carlier Gebauer, Peres Projects, Nordenhake o Krinzinger, articularán un programa tanto de grandes nombres de artistas internacionales como de valores emergentes.
Sin embargo, la ambición de ARCO va mucho más allá, y esta edición se plantea además como una convocatoria en la que la presencia de Latinoamérica, un tema muy debatido en el pasado, toma un protagonismo especial con la incorporación de una sección especial de arte latinoamericano: Remitente. Producida con la complicidad de Mariano Meyer, este nuevo modelo plantea la presencia de obras que, por su inmaterialidad, por la residencia del artista o por el apoyo de otras galerías, no requieren transporte para su exhibición. Muy sensible a los grandes debates del mundo actual, la feria ha decidido concentrar los proyectos de artista exclusivamente en mujeres con el fin de darles mayor visibilidad y protagonismo, así como fortalecer el programa de debates que este año pivota sobre tres ejes: El futuro del mercado y las ferias de arte; La sostenibilidad, agenda 2030 y el arte contemporáneo; y La creación hacia el futuro.

La pandemia ha afectado de manera muy directa a este mercado. Durante los meses más duros del confinamiento las galerías de medio mundo cerraron sus puertas y su viabilidad económica fue muy, muy preocupante. Las ferias de arte, que suponen casi el 50% de las ventas de las galerías, fueron cancelando una tras otra. El panorama era desolador. Se temió un cierto colapso del sector. Solo quedaba buscar en lo digital una senda para continuar las actividades y lo hicieron provocando un desbordamiento de propuestas entre lúdicas y comerciales de resultados desiguales que no compensaron la bajada en las ventas. Se demostró que ni ferias ni galerías, a diferencia de otras industrias culturales, habían desarrollado especialmente estos canales. 

Tiempos difíciles

El esfuerzo del sector por acompasar la hibridación de lo presencial con lo digital consiguió que este mercado no se parase

Pero se hicieron los deberes rápido y, si durante años este sector se había resistido a hacer de lo online uno de sus canales estratégicos, en el 2020 no le quedó más remedio que ponerse al día. Las ferias de arte desarrollaron lo que se conoce como las OVR (online viewing rooms), plataformas digitales que buscaban un momento de atención de los coleccionistas para convertir sus webs en rudimentarios market place que, con el devenir de los meses, se fueron sofisticando hasta evolucionar hacia aceptables entornos que usan herramientas de la realidad virtual y la realidad aumentada.

La trayectoria

La edición que suma cuarenta

Comparado con el mercado de objetos artísticos, la historia de las ferias de arte como las entendemos hoy es relativamente corta. Sin embargo, ARCO puede presumir de ser, tras Art Basel, una de las ferias más longevas en el panorama internacional. Y es que cumplir 40 ediciones en un mundo tan cambiante y en un sector tan complejo como el del arte es digno de elogio. Más aún cuando esta aventura se ha desarrollado no desde una de las grandes capitales mundiales del arte, sino desde un Madrid que ha tenido que complementar con pasión y compromiso las carencias y limitaciones que tenía la ciudad a nivel de infraestructuras y coleccionismo. Por lo que si fue un milagro que ARCO naciera hace 40 años en nuestro país, más lo es que este milagro se haya mantenido en el tiempo y hoy tengamos en España una feria de referencia con un marcado acento internacional.
ARCO celebró su primera edición en febrero de 1982, en un momento que a las galerías de arte contemporáneo todavía se las llamaba “de vanguardia”, sin duda para diferenciarlas de las que defendían un arte más tradicional. La tensión entre tradición y modernidad ha marcado las vicisitudes de una feria que nacía en plena movida madrileña, en una España que recién salía del franquismo y empezaba a respirar los primeros soplos de libertad y aire fresco. Pero esa primera edición no sólo sería el acontecimiento que ha marcado el inicio de un proyecto ferial que ha propulsado el sector de las galerías en España hasta el día de hoy, sino el acontecimiento clave sin el que difícilmente se puede explicar la historia del arte contemporáneo de nuestro país.
ARCO se convirtió desde la primera edición en un fenómeno mediático, sin embargo, su repercusión no tiene correlación con los estudios que desde la academia se ha hecho de su impacto y su historia. Y es que al sector del arte español no le ha interesado especialmente la economía del arte y son contadas las publicaciones sobre la historia de sus galerías o sus ferias. Los dos ensayos del galerista Nacho Ruiz, director junto con su pareja de la murciana T20, sobre la feria brillan como un faro en las tinieblas. Ruiz se ha sumergido en sus ediciones y ha relatado concienzudamente su historia. Tanto Arco: arte y mercado en la España democrática como el recién publicado Arco. Una historia de arte y mercado, son de lo poco que se puede encontrar para entender cómo de la mano de la galerista Juana de Aizpuru, su primera directora, un conjunto de profesionales encontraron la complicidad de Adrián Piera en Ifema para conseguir que unas escasas galerías fuesen capaces de reunir 264 artistas de 14 países.

En términos económicos, los primeros resultados de las casas de subasta del ejercicio 2020 apuntaban a bajadas del 25 y el 30% en la facturación, pero se temía que el global del sector pudiese ser peor. Curiosamente, los precios de las obras de arte en las galerías no habían bajado, y en las subastas se seguían marcando récords en algunas obras de primerísimo nivel. Cuando en marzo Clare McAndrew publicó su informe anual del mercado global del arte se confirmó que la bajada era del 22% respecto al 2019, dejando las ventas en unos justos 50.100 millones de dólares y cerrando un ciclo expansivo que iniciado después de la crisis global del 2008. 

El esfuerzo del sector por acompasar la hibridación de lo presencial con lo digital consiguió que este mercado no se parase, y a uno le queda grabada en la memoria la lucha, con todas sus fuerzas y recursos, de unos profesionales para sacar adelante sus negocios y los artistas que defienden, con una resiliencia, pasión y compromiso que los hacen indestructibles.

Motivos pues no le faltan a la feria para querer reactivar el mercado español. Liderada por Maribel López, ARCO va más allá de un encuentro mercantil e históricamente ha ayudado a estructurar el sector de las galerías en nuestro país. Ha sido la plataforma que más ha internacionalizado el arte español y ha creado los canales para que este mercado pudiera fluir incluso durante los años duros de las crisis. Hoy, pese a la oposición de un pequeño grupo de profesionales que creen que aún no es el momento de eventos masivos, ha decidido liderar la reapertura de todo un sector y, siguiendo las medidas sanitarias, actuar de abanderada de la comunidad de las galerías. Por lo que es momento de apoyar la feria. ¡Nos vemos en ARCO!

ARCOmadrid

Madrid. www.ifema.es. Del 7 al 11 de julio

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